martes, 1 de septiembre de 2020

Extraña primavera


Este tema nació entre canciones, como otros instrumentales que hice. Cuando no me apetece utilizar palabras o no las encuentro, le sigo el hilo a lo intangible y, aparte de pasarlo igual de bien, a veces sale alguna cosa
Tiene unos añitos, formaba parte de un disco instrumental que nunca grabé: ¨Reflexiones de un autómata¨. Este título lo utilicé para mi blog.
La fotografía de la supuesta portada la colgué en Mayo del año pasado en Instagram, su pie de foto es: ¨Colección para una extraña primavera¨ 
Lo grabé en 2018. A final de 2019, mientras me pensaba si hacerle un vídeo, apareció 2020 y llegó lo que llegó. Así que grabé todo lo que pude desde mi balcón, algunas tomas después del confinamiento. Lo hice con móvil, tablet, a veces con la cámara; casi siempre a bote pronto, y eso, se nota en la calidad de algunas imágenes.
Por otro lado, recurrí a ciertas amistades que suelen grabar con sus móviles todo lo que se mueve, aparte de que ellos sí se podían mover.
Algunas secuencias las pude utilizar, otras no.
Agradecido a todos los que quisieron contribuir.
En fin, con este vídeo me reafirmo en la idea de que lo importante es contar algo, contar historias, no importa de qué manera. El límite te lo pones tú mismo.
Colaboraciones: Juan Hernández, Ana Esteban, Noemi Rodríguez.

martes, 14 de abril de 2020

Al filo de la madrugada


Este silencio me suena.
A saber dónde está el refugio del que sale todas las noches y se pasea como dueño y señor de las calles vacías. Es un silencio antiguo, limpio, sosegado y extraño, para esta ciudad.
Por otro lado, pensar que es el miedo quien le facilitó el camino para sus paseos nocturnos, no es anormal, ya tienen los dos un largo historial de acuerdos y desacuerdos; de batallas perdidas, ganadas, y también consensuadas por ambas partes.
Pero puestos a imaginar, no sería descabellado, que este silencio tan sonoro, fuera la punta de lanza de un ajuste de cuentas. Hace mucho tiempo que le venimos apretando las clavijas a esta tierra que tanto nos da; que vamos desmantelando con saña y total falta de escrúpulos, la magnífica arquitectura de la naturaleza, como si no formáramos parte de ella. No sería de extrañar que, con el arma más diminuta, nos desmantelara ella a nosotros: un toque de atención, con la sutileza propia de lo intangible.
Sé que esto no es muy científico , que se aleja de todo conocimiento empírico, pero como forma parte de mi oficio contar historias, esta situación es bastante golosa; de hecho la ciencia ficción se anticipó y de que manera. Ahora lo que ocurre es que nosotros somos los ¨protagonostias¨ de esta película. Nada más y nada menos.
Mientras tanto, y a pesar de los pesares, bienvenido sea el silencio que mece las horas al filo de la madrugada.
Aunque sea un contrasentido, espero que sea un placer con los días contados…afortunadamente.

J. A. Muriel

                                Sugerencia. Es un momento propicio para sentarse ahí, con la guitarra; improvisar notas huérfanas de melodía...